
3 de noviembre de 2026
Octava Encuesta Inclusión y Exclusión: Chile sigue poco o nada preparado para enfrentar el envejecimiento
La última radiografía del envejecimiento en Chile desde la mirada ciudadana, indica que estamos “nada o poco” preparados para enfrentarlo. Y ese dato – tal como lo reconocieron sus autores-, “se ha convertido en una regularidad tras 18 años desde que se aplica la Encuesta nacional sobre inclusión y exclusión social de las personas mayores en Chile”, afirma la Directora de la SGGCh, Jenny Lowick-Russell.
Entre las principales conclusiones que entrega esta octava versión de la encuesta, -que se aplica desde 2008-, se señala que el 84 por ciento de las personas opina que el país no está o está poco preparado para enfrentar el envejecimiento. Y se agrega: “Esta percepción de insuficiencia en diferentes sentidos es transversal, aunque su severidad aumenta entre quienes enfrentan su vejez en condiciones de precariedad económica y soledad no deseada”.
Los investigadores de la Universidad de Chile, Arnold Cathalifaud y nuestra socia Daniela Thumala, lideran este análisis en conjunto con el Senama y el Ministerio de Desarrollo Social. En él se afirma que “avanzar hacia un país más inclusivo frente al envejecimiento requiere de una acción articulada y sostenida que combine reformas institucionales, reparaciones del tejido social, campañas informativas y políticas orientadas a promover la autonomía, la participación y la dignidad de las personas mayores”, proponiendo “un pacto social que fortalezca las relaciones intergeneracionales”.
El país ha cambiado, la percepción sobre la vejez no
La Doctora en Trabajo Social, Jenny Lowick-Russell, profundiza al señalar que son muy valiosas para el país, las investigaciones que realizan mediciones en el tiempo, con resultados que permiten identificar tendencias y contribuir al debate público: “a través de esta Encuesta, tenemos resultados positivos que se necesitan valorar, y que tienen que ver con una mayoría dispuesta hacia las redes de protección solidaria, o que se ha logrado avanzar en el autocuidado para una mejor vejez, o que cada vez aumentan las personas mayores que reconocen la autovalencia en la vejez. Pero, a la vez, se observan señales de alerta preocupantes que no podemos dejar pasar, como la alta desconfianza en la preparación del país para enfrentar el envejecimiento de la población, o la percepción masiva de marginación social de las personas mayores, y el consecuente clima emocional anticipatorio de temor que esto genera”.
Agrega: “esto indica que, a pesar de los importantes cambios legislativos y sociales para una mejor vejez en el país de las últimas décadas, la percepción negativa de la etapa de la vejez no ha variado un ápice. Y eso, habla de que la vejez sigue siendo un momento de la vida a la que la gente teme llegar porque significa pobreza y dificultades de distinto tipo, a lo cual se suma el edadismo”, afirma con preocupación.
Plantea que esta situación no solo afecta a Chile, “Es un problema planetario y tiene que ver con cómo estamos construyendo sociedades donde la vejez parece no tener un lugar y qué hacemos para modificar esa percepción, lo cual no ha logrado la efectividad deseada”.
Reflexiona respecto a que las creencias sobre la vejez no dependen solo de disponer de mayor información. En ese sentido, enfatiza la urgencia de “construir una imagen de vejez, que sea un momento al cual se aspire a llegar y proyectarla desde la primera infancia, para que se naturalice el envejecimiento como parte de la vida. Esto es un asunto que la SGGCh ha planteado sostenidamente”. Asimismo, en paralelo, “se necesita construir las condiciones materiales y subjetivas como sociedad para que ese tipo de vejez al que se aspira sea posible. Y por ello es una muy buena noticia la promulgación de la Ley Integral de las personas mayores y su política, sobre lo cual la SGGCh siempre se ha puesto a disposición para apoyar y colaborar desde nuestra amplia experiencia y experticia”.
Durante el lanzamiento de los resultados de la encuesta, se firmó un acuerdo entre Senama, Ministerio de Desarrollo Social y Universidad de Chile, para aportar al proceso de creación de la Política nacional de envejecimiento que entrará en vigencia posterior a la Ley, la cual lo hará el 1º de junio de 2027. Un paso importantísimo en el camino de preparar las instituciones y el país para un Chile más longevo.


